lunes, 26 de marzo de 2012

busque las diferencias entre Fuentes y Vallejo

Si bien ambos son considerados y pueden llamarse con toda libertad Movimientos Sociales, tanto lo que sucedió el año recién pasado con los estudiantes, como lo que hace poco pasó en Aysén son diametralmente distintos en su desenlace. Una cuestión fundamental los separa, en el primer caso no hubo solución mayor, más que proyectos de ley que aun no se discuten en el Congreso, y en el segundo –si bien sucedió en Santiago, lo que puede significar un simbolismo de debilidad por parte de los dirigentes sociales- existieron soluciones, muchos de estos que están prontos a verse.
Dos variables me parecen principales, y hacen visionar el porque de esta gran diferencia, aunque exista un contexto similar, tanto en el actuar de los distintos dirigentes, quienes existían posiciones más moderadas y radicales; así como también, en el actuar del gobierno.
La primera es, sin duda, la flexibilidad demostrada en búsqueda de una solución por parte de la máxima figura dirigencial. En el caso de Aysén, Iván Fuentes, quiso por todos los medios, buscar una solución; mientras que al parecer Camila Vallejo, por mantener vivo en conflicto, cada vez que existía un acercamiento, esta buscaba el quebrantamiento del dialogo.
La segunda, es que a diferencia de los dirigentes estudiantiles, en Aysén parecen no buscar tanto las salidas en medios de comunicación. A pesar de la distancia con Santiago, lo que ayudaba aún más al Movimiento estudiantil tener salidas en diarios y televisión, en el sur se hablaba más sobre las materias que causaban el conflicto, con menos cuñas mediáticas.
Ambas variables ponen en relieve, y destacan la importancia que poseen las características propias de los líderes, y los objetivos reales que se desean en ambos casos. En el caso de Aysén, al parecer el liderazgo se centrará en un ambiente solo local, aunque Fuentes busque postular a un cargo de representación popular, en el caso de Vallejo, su liderazgo trata de buscar ser nacional, tal vez por una ambición partidista, o tratando de mantener vivas sus aspiraciones políticas fuera del ámbito universitario.

jueves, 5 de enero de 2012

dictadura o régimen militar? régimen burocrático-autoritario, perro!

Dentro del contexto de la discusión gatillada por el cambio de conceptos realizado por el MINEDUC, de “Dictadura” a “Régimen Militar”, en el periodo comprendido desde 1973 hasta 1990 en nuestro país, es que existen distintos vacíos en la discusión y la utilización de conceptos. Por tanto, es que es bueno aclarar ciertas situaciones, de la manera de entender, bajo la situación más importante que es, la formación académica de los estudiantes.
En primer lugar, en términos académicos, sin duda es más adecuado para el lenguaje el concepto Régimen Militar, que el de Dictadura. La segunda palabra, es uno más bien difuso, poco claro, y con una carga fuertemente ideológica, lo que es poco “sano” para la actividad académica.
En segundo lugar, en la politología, existe un extenso debate entorno a la clasificación de los regímenes que no se encuentran dentro de la clasificación “democrática”. Por esto, y para simplificar la diversa gama de estos, es que se les llama “Regímenes No-Democrático”, a cualquier Sistema que no se presentan algunos puntos fundamentales que se consideran como democráticos.
En tercer lugar, es importante hacer una diferencia entre un Régimen Militar, y el terminado acuñado por Guillermo O’Donnell –Politólogo argentino- de “Régimen Burocrático-Autoritario”. El primero, se hace más adecuado a un sistema gobernado sólo por miembro de las Fuerzas Armadas, y ellos son los responsables de la toma de decisiones; en cambio, el segundo termino es concebido por primera vez por O’Donnell, para realizar una diferenciación entre nuestro contexto latinoamericano –período comprendido entre los 60 y 90- y que tienen como característica fundamental y otras experiencias autoritarias, como la española por ejemplo. En nuestro caso el poder fue compartido tanto por militares como por civiles. Un ejemplo más claro de esto último en Chile, son las reformas económicas y políticas, diseñadas por los Chicago Boys y el Gremialismo, respectivamente.
De los cuatro puntos anteriores, es que se puede concluir que, el concepto más adecuado para este caso, es el de Régimen Burocrático-Autoritario, tanto por nuestro contexto latinoamericano, similar al del resto de los países, y también por quienes gobernaron en aquel periodo de la historia nacional; y concluir que, los propios tomadores de decisiones –en este caso los miembros del Congreso- han sobre reaccionado respecto a este tema, sin tomarle mayor importancia al bien superior que es la verdadera utilización de conceptos, y así ayudar a la formación académicas de nuestros estudiantes.

lunes, 2 de enero de 2012

si el debate y al diferencia le hace bien a la política

A inicios del gobierno de Sebastián Piñera, la critica era sólo una: parece el quinto gobierno de la Concertación, más que el primero de la Alianza. Situación que no sólo se reflejó por ciertas declaraciones, y la cercanía que quería mostrar Piñera con las políticas de las anteriores gestiones, sino también a las propias políticas que trataba de implementar este nuevo gobierno.
A medida que el gobierno avanza, la situación empieza a cambiar, tanto las declaraciones, como los proyectos que envía el gobierno al Congreso, empiezan a verse las distintas visiones de sociedad que presenta el actual gobierno con la oposición. Y ahora, la critica es lo contrario, reflejado en los nuevos miembros del gabinete. Estos son criticados por presentar a priori una visión contraria a la educación publica, y el otro, que viene desde el mundo empresarial.
Esto no debería ser extraño, es una situación común cuando gobierna y se conforma un gobierno de centroderecha; que estos postulen su visión de sociedad, y recluten personal desde los grupos afines a ellos, extraño y poco sano, sería que ocurriera lo contrario.
La diversidad en el debate y propuestas, hace enriquecer la Política, es una situación que deberíamos considerar como un buen signo. En tanto, las declaraciones de algunos personeros de la izquierda, condenando, más que considerar positiva la diversidad –y así enriquecer el debate, para genera políticas- es un mal signo de seguir creyendo que ellos son los “malos”, y nosotros los “buenos”, quienes poseemos la verdad.